Los Molinos

¿Puedo tomar vino durante la dieta?

Los Molinos en tu dieta

Después de unas relajadas vacaciones volvemos a nuestros hogares y rutinas, cargados de hermosas experiencias, risas y algunos kilitos demás. Primer objetivo de septiembre: volver a nuestro peso ideal. Pero para ello... ¿Tendremos que sacrificar el vino que tanto nos gusta?

La respuesta es NO! Tenemos una buena noticia, Los Molinos te seguirá acompañando en la mesa diaria de este nuevo ciclo. Si bien el vino tiene algunas calorías, hay algunos truquillos que te compartiremos para incluirlo en tu dieta.

El vino es un derivado de la uva. Ésta contiene glucosa y fructosa que, durante el proceso de fermentación, se convierte en alcohol. El azúcar de la uva que no alcanza a fermentarse, se denomina azúcar residual. Las calorías presentes en el vino provienen en mayor medida del alcohol (7calorías por gramo) y también del azúcar residual que sólo aporta 4 calorías por gramo.

Entonces para evaluar las calorías, no sólo es importante si el vino es seco o dulce, sino también se debe considerar el grado alcohólico que contiene. Una opción más dulce y menos alcohólica es a menudo una mejor elección que un vino más seco y más alcohólico.

Afortunadamente nuestros vinos Los Molinos son secos y con baja graduación alcohólica en relación a otros vinos. Aquí puedes ver una comparativa de nuestra línea para que puedas disfrutar de una comida acompañada de Los Molinos sin culpa 😉

Los números pueden asustarnos, pero si evaluamos las calorías de otros alimentos por 100 gr, como por ejemplo el plátano (89kcal), aguacate (160kcal), patata (77kcal) o yogur (61kcal); vemos que una copa de Los Molinos en la comida es posible durante una dieta.

La clave es la moderación. Nos podemos permitir una copa de vino al día según los alimentos con que lo acompañamos. Debemos tener en cuenta que nuestro metabolismo procesa primero el alcohol y luego los alimentos, aquellos hidratos de carbono que no se hayan quemado se almacenarán en forma de grasa. Por lo que recomendamos tomar vino con proteínas como carne, pescado, huevos y evitar los carbohidratos.

Por último, no olvidemos la hidratación. Siempre una copa de vino por una de agua para no renunciar a estos pequeños placeres diarios.