Los Molinos

Bodega

La bodega original de Félix Solís se creó en 1952, en el centro de la ciudad de Valdepeñas. En 1975, se construyó la actual bodega, junto a la autovía que une Madrid con Andalucía. La bodega, es una de las mayores de propiedad familiar más grandes del mundo y cuenta con las más modernas instalaciones y maquinaria de producción y almacenaje. 

Nuestros expertos enólogos combinan métodos tradicionales de cultivo con la moderna tecnología de elaboración de vinos. La familia Solís cuenta con 400 hectáreas de viñedos propios y trabaja con casi 5.000 agricultores de la zona

Desde la cepa a la botella, la bodega cuenta con el mejor equipo para asegurar el control de la calidad en todos los procesos. La vendimia se desarrolla entre la segunda quincena de agosto y comienzos de octubre. Una cuidadosa selección de la uva, antes de la vendimia, es la clave para asegurar vinos de calidad.
El resto está en mano de nuestros enólogos, que cuidan con riguroso control cada fase del proceso de elaboración. 

Nuestra nave de crianza incluye más de 60.000 barricas de roble americano; cada una de ellas tiene 225 litros. Estos barriles se limpian cada seis meses para oxigenar los vinos del interior. La temperatura en el sótano se controla automáticamente y es constante 14-16 º C. 
La humedad del sótano es de alrededor del 80%.

de la viña a la bodega

Viñedo

Todos nuestros vinos se elaboran bajo el amparo de la DO Valdepeñas.
Esta Denominación, toma su nombre de la histórica ciudad con el mismo nombre y donde se encuentran nuestras bodegas. 

La denominación se caracteriza por tener un clima extremo, con temperaturas de 40º en verano y -10ºC en invierno. La tierra contiene unas propiedades especialmente favorables para el desarrollo del cultivo de viñedo de calidad. Tiene un clima continental , Con más de 2.500 horas de sol y 300 días despejados Todas estas características se traducen en unas uvas de buena maduración produciendo vinos de mayor intensidad colorante, óptima estructura y potencia aromática. 

Airén

Vinos limpios y brillantes de color amarillo pajizo pálido. Aromas de media a buena intensidad con tonos claramente frutales que recuerdan manzana, plátano y tenues matices a flores silvestres y almendrados.
En boca son secos o algo abocados, ligeros de cuerpo, con poco extracto , de sabor fresco no muy ácido.

Verdejo

Se distingue por sus sabores agradablemente silvestres y frutales a la vez, con cierta estructura en boca, terminando con un final ligeramente amargo, que dota al vino de su peculiar personalidad.

Tempranillo

Tempranillo (Cencibel). Es dentro de las variedades autóctonas la más apta para vinos de crianza de gran calidad. Su versatilidad la hace también excelente para rosados. Sin duda la variedad más importante de Valdepeñas, siendo el buque insignia de la zona y los vinos de la misma.